¿Quiénes Somos?

Las Siervas de María, Ministras de los Enfermos, como consagradas al servicio de Dios y de su Iglesia, aspiramos a la caridad perfecta siguiendo a Cristo mediante la práctica de los consejos evangélicos de castidad, pobreza y obediencia, viviendo en comunidad y dedicándonos por amor a Dios a la asistencia esmerada y gratuita a los enfermos preferentemente a domicilio, viendo en ellos a Cristo, bajo la consigna evangélica “Estuve enfermo y me visitaste” (Mt. 25, 36) (Const. Nº 2).

La Sierva de María ha de ser...

  • humilde y sencilla
  • caritativa
  • servicial y alegre
  • pronta al sacrificio
  • desprendida
  • abnegada
  • abierta a la convivencia fraterna y a la comprensión con las Hermanas.

Y ha de distinguirse por un profundo amor filial a María Santísima, Maestra de la vida humilde y escondida con Cristo en Dios. (Constituciones #6).