¿Qué es la vocación religiosa?

La vocación religiosa es un don y una llamada especial de Dios, recibida en fe, y cultivada y discernida en la oración. Este proceso de formación permite a la joven crecer y madurar en su respuesta a la llamada que Dios le hace. Este don especial, Dios lo da a quien quiere, y es Él, quien dispone, mueve y ayuda a los llamados, concediéndoles las gracias y dotes necesarias para abrazar el estado religioso y perseverar en él.

¿Está Cristo tocando la puerta de tu corazón?

Joven…

No te detengas más,
No dejes que el tiempo se lleve lo mejor de tu vida.
Hay muchas personas que te esperan,
Que necesitan tu alegría, tu disponibilidad, tu entrega.
No se te piden grandes heroicidades, tenlo por cierto,
Es mucho más lo que vas a recibir que lo que tu puedes dar.
Por ello te necesitan, Cristo te necesita para amar.
Responde al estilo de María, dando tu sí total en fe y en humildad,
Al estilo de Madre Soledad, sin miedos, sin medidas, sin fronteras.


No es fácil hacer frente al dolor de nuestro mundo: mientras la ciencia y la técnica avanzan a grandes pasos, la naturaleza da a la enfermedad nuevos nombres y diferentes formas, que rompen nuestros esquemas. Pero…en lo que todos estamos de acuerdo es que la soledad, el desamparo, los interrogantes que surgen como acompañantes de cada enfermedad, sólo encuentran alivio –sin negar la eficacia de la técnica- en la entrega, la ternura y el amor que brindamos al que sufre.

No se te pide que seas luz que aclare el misterio de la noche del dolor; sólo, que no te conformes con ser bengala que alegra una noche de fiesta. ¡Estás llamada a una sublime y delicada misión! ¡Déjate iluminar por quien es luz, Cristo, y con Él atrévete a acercarte, sin miedo, pero llena de amor y respeto, como de puntillas a la noche del dolor de los hombres!…!No te faltará labor!…Llevarás la Luz del Señor y sobre todo, experimentarás que poco a poco, todo tu ser se iluminará por dentro y tu corazón se llenará de nombres y toda tú te verás ungida por la bondad de Dios…

…Pues en el servicio a los hermanos es mucho más lo que se recibe que lo que tú puedes dar…

¡COMPRUÉBALO!

A TÍ JOVEN
           A ti, que en medio del bullicio de la vida
Buscas espacios silenciosos para escuchar tu corazón.
 
           A ti, que a pesar de la fiesta y de las risas tienen
Sensibilidad para oír a quien te necesita.
 
           A ti, que rechazas la violencia y la injusticia
Y quieres un mundo unido, solidario y libre.
 
           A ti, que sin saberlo, buscas a Cristo en la calle,
Sábete que Él te necesita, te busca al tú buscarle.
 
           A ti, que amas la paz sin pactar con rivalidades,
Que sueñas con quitar fronteras, curar enfermedades.
 
           A ti, te digo: Joven, sal a su encuentro
Que Él te llama a su campo y tú puedes ayudarle.
 
           Escucha: Cristo pasa, es tu nombre el que pronuncia;
No te cierres a su amor, que Él viene a salvarte.
 
           A ti, Él te pide tus manos, te pide tu tiempo,
Tus pies, tu voz, tu amor, te pide tu corazón grande.
 
           A ti, yo te pregunto: ¿Qué buscas, a qué esperas…?
Coge tu barca y rema hacia delante.
 
           A ti Cristo te dice: VEN sigue mis pasos,
 
                     VEN rompe tu miedo,
 
                               VEN: más que a pedirte, vengo a darte.
 
                                         VEN, SÍGUEME.
— Sor Julia Castillo, S. de M.